¿Construir inteligentemente significa que estamos “forrados en plata”?

Llevamos poco más de un año escribiendo este blog, y finalmente estamos en un punto en el que nos sentimos preparados para comentar aspectos financieros de nuestro proyecto. Hemos estado analizando los números de manera responsable con el fin de dar una imagen precisa de cuánto fue la inversión adicional para construir inteligentemente una casa energéticamente eficiente.  

El año pasado, en medio de nuestro proyecto de construcción yo estaba enseñando un curso sobre sostenibilidad corporativa como parte de una Maestría en Administración en Construcción (dirigida por la Pontificia Universidad Católica de Chile y la Cámara Chilena de la Construcción). Humildemente, compartí nuestro proyecto con la clase, y recibí algunas respuestas positivas de algunos estudiantes…imaginen a un grupo de 24 hombres, ingenieros y arquitectos en su mayoría, siendo instruidos por una geógrafa, con poca experiencia en construcción, pero mucha experiencia en sostenibilidad. Lo que más me sorprendió, y se ha quedado conmigo todo este tiempo, es que un estudiante muy interesado compartió nuestro blog con algunos de sus colegas del Ministerio de Vivienda en Chile. En la siguiente clase me habló de esto y dijo que la primera respuesta de un colega sobre la forma en que estamos construyendo nuestra casa fue que: “deben estar forrados en plata”. Esto significa que debemos tener mucho dinero, en buen chileno.

Esta respuesta me dejó completamente sorprendida porque estamos lejos de ser ricos. Sí, tenemos la suerte de poder obtener un crédito hipotecario (y por lo tanto estamos en deuda durante los próximos 25 años). Pero cuando nos fijamos en lo que nuestro presupuesto podría comprarnos en Santiago en comparación con la construcción de una casa de acuerdo con nuestros requisitos; en una parcela fuera de la ciudad, no había duda de qué camino teníamos que tomar. Todo se reduce a qué criterios son importantes para cada persona… una casa con un pequeño jardín, pero en un barrio elegante de la ciudad, o una parcela de media hectárea, a 60 km de la ciudad -pero con conexiones de autobús y una buena carretera- y con espacio, aire limpio y una vida tranquila. Además de un entorno rural, decidimos construir de manera inteligente desde el principio para que nuestros costos operativos (y el impacto ambiental) fueran mínimos para los próximos 30 años. No creo que estás decisiones signifiquen que estamos “forrados en plata”.  

El objetivo de este blog ha sido mostrar que, diseñar y construir una casa con criterios de eficiencia energética desde el principio, es lo inteligente desde muchos ángulos, y esperamos que estemos logrando este objetivo. Hemos sido muy responsables en la forma en que hablamos de diferentes conceptos técnicos y estamos tratando de mostrar números/hechos concretos sobre los resultados de nuestras decisiones de construcción, por ejemplo, compartir abiertamente nuestros resultados de temperatura y consumo de energía en los últimos meses. Queremos que los números hablen por nosotros, y no una idea general o “hippy” de ser “verde”.

En general, si consideramos el costo de nuestro proyecto de construcción, el cual siempre considero: extra aislación, ventanas de alta calidad y mejoras en la hermeticidad y le restamos esta inversión extra, nos deja el valor de una casa “estándar”. Ahora bien, nuestra inversión en mejoras a la hermeticidad, ventanas y la aislación representan un 13% adicional del costo de la casa “estándar” (este costo no considera el sistema de calefacción, sistema solar FV, sistema solar ACS y sistema de ventilación mecánica). Este 13% se distribuye : 

Hermiticidad:

La membrana que instalamos alrededor de todo el exterior de la casa (ver post aquí) tuvo un enorme impacto en erradicar infiltraciones de aire y logramos un resultado récord para Chile de 0,68 renovaciones de aire/hora, en comparación con el promedio de 24,6 renovaciones/hora en una casa estándar de madera. Esta inversión representa un 4% adicional al costo base del proyecto.

Aislación:

Hemos escrito muchos posts sobre la importancia de aislar adecuadamente una casa, no sólo el mínimo requerido en las paredes y el techo de acuerdo con el Código de Construcción Chileno (ver post aquí), sino también en el piso (ver post aquí) que actualmente no se considera dentro de la legislación chilena para nuestro tipo de casa. Nuestra inversión en aislación adicional, por encima del aislamiento estándar en los paneles SIP y el techo, representa 4,4% del costo base del proyecto.

Ventanas:

Hoy en día, es básicamente un requisito mínimo en cualquier casa tener ventanas termopaneles. Sin embargo, la mayoría de la gente piensa que esto es lo máximo en innovación con respecto a ventanas. Como mostramos en un post anterior (enlace), las ventanas juegan un papel muy importante en la eficiencia energética de una casa. Dado que tenemos una superficie significativa de ventanas en el lado norte de la casa, decidimos ir por el mejor producto posible para garantizar una hermeticidad adecuada (especialmente en los ventanales del living y comedor); reducir los puentes térmicos mediante el uso de PVC y no aluminio, que es mucho más barato; y mejorar su calidad aislante agregando gas argón entre los cristales de vidrio y lamina de baja emisividad (Low-e). Así, al final, nuestra inversión adicional en un alto nivel de ventanas representa el 4,6% de nuestros costos adicionales del proyecto base.

¿Valió la pena esta inversión extra de 13%? Ya podemos decir sin duda que SI. Nuestros últimos posts han demostrado cuán eficiente es nuestro hogar cuando se trata de uso de energía y lo cómodo que es en términos de temperatura.

Sin embargo, algunas personas todavía consideran que varias de las características de nuestra casa son caras o que estábamos exagerando en ciertos aspectos. Y nuestra respuesta a este tipo de comentarios es que depende de tu perspectiva y prioridades. Nuestra prioridad era la eficiencia, los costes operativos más bajos posibles, un alto nivel de confort y la ventaja añadida de un menor impacto en el medio ambiente. Sin embargo, tenemos ejemplos, un conocido que recientemente terminó de construir su propia casa que comentó que nuestras ventanas son muy caras. Pero él gastó aproximadamente el mismo valor (de nuestras ventanas), , en la instalación de una gran piscina. Una piscina que ofrece entretención durante unos 4 meses del año y tiene importantes costos de operación durante todo el año (no sólo en el verano), frente a un componente estructural de una casa que proporciona beneficios económicos y físicos tangibles a largo plazo, durante todo el año. Cuestión de perspectivas.

El punto principal que queremos hacer es que, construir una casa altamente eficiente requiere una inversión extra, de entre el 10 y el 15%. Sin embargo, el retorno de la inversión a lo largo de la vida de una casa es significativo, cuando se tienen en cuenta los costos operativos de este tipo de viviendas y el confort que entregan.

Por último, también es importante tener en cuenta que los principios que utilizamos para construir nuestra casa se pueden aplicar a todo tipo de vivienda; desde la social hasta las grandes viviendas de lujo. En la vivienda social, la mera mejora de la hermeticidad o el uso de aislación adicional, encima del mínimo estipulado en la ley puede tener un enorme impacto en la vida de las personas, tanto desde el punto de vista financiero, sanitario y calidad de vida.

Pronto escribiremos sobre cómo funcionaba la casa en julio y profundizaremos en los números y costos del proyecto.

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